sábado, 12 de septiembre de 2009

H

-Es muy posible que haya ido a otro lugar… ¿alguna vez te has preguntado por qué demonios no deja la leche en su lugar? Parece que soy la única en preocuparse por la leche, y ni siquiera la tomo… El otro día me quise hacer la graciosa haciendo un licuado de mamey para Catarina y ya ves como me salió el tiro por la culata. ¡¡¡Envenenada por una mísera leche Liconsa de más de mes y medio!!! Eso me pasa por ser buena “integrante de la familia Pebbel`s…”

-Chicha, no somos la familia Pebbel´s, esa fue la prima de la abuela Concha que se murió en 19…

-¿No te conformaste con darme atún pasado verdad? Seguramente quieres seguir con tu maldad a través de las palabras… ni creas que no he oído hablar de la gente que es capaz de engañar a las personas con sólo un chasquido de la lengua… mi propio padre fue el principal Merolico de la plaza Ché-chá, lugar de reunión de todos los estafadores habidos y por haber del mercado de la Merced… ahí donde tu madre te parió, a los 19 años…

-¡Chicha, tú misma ayudaste a mi madre a parir!

-¡Claro! Y seguramente no te dijo que te tuvo afuera del mercado ¿no? ¿De dónde crees que proviene tu nombre?

-Pues… tú me habías dicho que me habían puesto el nombre de tu madre…

-¡Haz de creer! ¡Hasta crees que mi madre se llamaba Conchepción! No Conchita, no, mi madre no tenía el nombre de la esposa del jardinero que a leguas se le notaba que cacheteaba las banquetas por tu madrecita. ¡¡Mi madre era la única mujer que todavía practicaba la monogamia!! … Mi madre, mi pobre madre que no fue capaz de regalarme la sauna del caballo Yue… mi madre, que se arrepintió de comprarme a Yue, tirándolo con la ropa vieja de mi padre… la maldita Concha que me peinó todos los días de cola de caballo porque decía que se veían bien “monos” mis ojos rasgados, como de japonesita!! La que se atrevía a ponerme lunares blancos en la cara porque decía que era una antigua tradición japonesa que debía seguir todo integrante de la familia Pebbel´s ¿Y qué fue lo que se ganó la cochina Concha por sus buenos cuidados tradicionales? ¡Un viaje a Timbuctú! ¡A Londres, a África, a Chile, al metro! A todos lados menos a Japón… ahí no… esos boletos los bauticé y los mandé a lado de mi caballo Yue para que no estuviera tan solo… el pobre…

-Nunca me hablaste de un caballo, sólo me contaste de tu amigo Yueng…

-¿Yueng? ¿Mi amigo? Realmente quieres dejarme paralítica y asexual, definitivamente. A Yueng sólo lo espiaba, y lo veía caminar, y veía cómo tiraba la basura en el piso, ¡eso es todo! Nunca me miró ni se enteró que yo era la que usaba los zapatos rojos que tanto lo mojaban cuando cerraba los ojos en alguna clase aburrida… no… es más, ¡JA! ¡TE ENGAÑÉ! ¡Yueng NUNCA existió! ¿Quién coños viste ropa holgada y se apellida Yu? ¡YuYuYu! ¡ChuChuChu! ¡¡A Yueng no le gustan las mujeres porque usa calzones rosas!! ¿Y quién no los usa? ¿Eh? ¡Quién! ¿Yue? ¿Chicha? ¿Pibbol´s? ¿Concha? ¡¡¡Conchita,chochita,pachita!!!¡CCHHHEEEE!¡CHE! ¡CCCCCHHHHHHHCHHCHCHHHCCHCHC!

-Yo también me mojaba con las herraduras del caballo…

No hay comentarios:

Publicar un comentario